Lo primero que pensaréis al leer el título es que nos lo hemos dejado a mitad, pues estáis en lo cierto, título a medias como sin terminar se quedó la ruta con las bicis que hicimos ayer.
La idea inicial era ir con las bicis pasando por Tierz, subiendo a las Trincheras, llegar al Castillo de Montearagón, una vez allí desplazarnos hasta Fornillos y luego volver por la carretera nueva del pantano de Montearagón hasta la carretera de Apiés y regresar a Huesca pero...
... un servidor (Asso) y Eduardo en la tarde de ayer sobre las 18:30 salimos con dirección Tierz por el camino del fondo a la derecha en las zonas de las pistas del Perpétuo Socorro. Llegamos a Tierz llenamos nuestros bidones con agua fresqueta y sudando más de la cuenta ascendimos a la zona de las trincheras. Nos desmontamos para dar un paseo, verlas y imaginar los tiros que se pegarían por esa zona. Después de esta visita cultural comenzamos un vertiginoso descenso por la senda, muy divertida y exigente, cruzamos las N260 y continuamos bajando. Derepente Edu se percató de que su rueda delantera perdía aire, y dedujimos que había pinchado, con alguna dificultad que otra cambió la cámara, a la hora de hincharla vinieron los problemas, no había manera de hinchar esa jodida cámara, tras varias intentonas, dedujimos que la bomba estaba rota. Esta situación nos obligó a volver por el arcen de la carretera a Huesca, un par de
bikers que nos cruzamos, ante la solicitud del Edu con un claro:
¡Oye, perdonaa! pararon y nos dejaron su bomba. Allí nos dimos cuenta que el verdadero problema es que la cámara estaba pinchada, así que el tipo muy majo no dudó en dejarle una suya a nuestro
jamacuco y así pudimos volver a la capital o
sc
en
se.
Conclusiones: sólo tres:
- Somos unos paquetes.
- Hay que ir más preparado
- Existe algo llamado, solidaridad bicicletera.
Bueno esperando que la siguiente actividad ludico-recreativo-deportiva vaya mejor, dejamos unas fotos de las trincheras anteriormente mencionadas
(las fotos por supuesto no las hemos hecho nosotros).